lunes, 2 de abril de 2012

Desde Brasil..


nos llegó este precioso texto y lo compartimos:



Pareciera que hoy en día, las colchas de retazos, patchwork, mantas traperas, o como se las quiera denominar, son una tendencia que el mercado nos impone.
Mi propuesta no es una imposición, sino una invitación.

¿Cuál es la diferencia entre una y otra propuesta?
les explico...
Para que sea mas fácil la explicación, hablemos solamente de colchas. Ya habrá tiempo de referirnos a los otros "productos".

Paseando por cualquier shopping de moda, en cualquier país, en una tienda dedicada a vender productos de decoración de una casa, sábanas, etc. podremos ver colchas realmente lindísimas, por las cuales pagaremos un precio, con dinero o con una tarjeta de crédito, y en pocos minutos estará en nuestra cama.
Estoy hablando del trabajo textil, generalmente hecho en China, invasor del mercado, y para nada despreciable.

En cambio para tener mis colchas, vamos a tener que recurrir a los placares de la casa, a los de la casa de mamá, a las amigas que tengan ropas que no usan...
juntarlas, cortarlas, organizarlas, y de ahí en mas, de a poco irá apareciendo mi colcha...

El alma se llena de gozo al ir eligiendo las piezas.
¿Quién no tiene algún vestido de una niñez que no queremos abandonar?
¿Quién no guardó una blusa usada un día para sorprender un amor?
¿Cuántos retazos de cosas de la abuela?
Cada trozito de tela, cada puntilla, guardada tal vez por años, regalada por alguien, traída de algún viaje, o reservada para una ocasión especial, tiene una historia para contar.
Una historia de vida, de casamientos, de bautismos, de fiestas de cumpleaños...
Una historia de amor...

No existen estas colchas en shoppings del mundo. no se pagan ni con ¡una tarjeta golden card! y antes de que esté en nuestra cama, soñaremos con ella, y viajaremos a la niñez, a los amigos y a los lugares entrañables que ellas nos lleven.
Y en este proceso habrá risas de recuerdos de tiempos felices, y también servirá para secar alguna lágrima de algunos que no lo fueron tanto.
Hecho con nuestras propias manos. Estoy hablando de arte textil.
Arte...
Conocí este arte hace muchísimos años, en mi primera juventud.

Vi las comunidades Amish, trabajando en colchas...
vi los grupos de barrio trabajando en ellas...
mujeres de familia armando la colcha para la próxima en casarse...

Desde el principio, sentí que este mundo me pertenecía.
En realidad, creo que nos pertenece a todas.
Y hablo en femenino, porque en esta cosa de querer nos igualar a los hombres, muchas veces olvidamos que siguen habiendo cosas de mujeres.

Asi comenzó mi romance con estos trapos, que hasta hoy atesoro mas que cualquier joya.

Y en este romance participan muchas amigas, y familia, que siempre me llaman para regalarme lo que no usan, pero no cosas viejas y feas, sino las cosas que mas quieren!!!! Y me las entregan con amor, para que en mis manos recobren vida nuevamente…
Y también porque no decirlo que cuando veo alguna amiga, o hermana, con alguna ropa que me encanta la tela, mi mayor deseo es que no la quiera usar mas!!!!

A veces también me llaman amigos y me dicen “hice limpieza en el placard, pero vení hoy a buscar todo, sino lo tiro!
Es como que me da un ataque, pero también se que no van a tirar nada!

Hay como una especie de conspiración positiva cuando se trata de juntar el material, y asi de apoco, otras personas que no están involucradas directamente en el proceso, no tiran nada, y guardan para mi, para mis colchas de retazos…
Y asi esas personas, amigos de amigos, amigos de parientes, algunos que ni conozco, forman parte de mis colchas…
Y de a poco, casi sin quererlo, se hace una cadena humana de reciclaje, de cosas que tal vez no sirvan mas, pero que saben que cuando llegan a mis manos, se transforman en algo útil, bonito y emotivo.
Tal vez decir que el arte textil es ecológicamente correcto, es poco. Pero lo cierto es que lo es.

Esta es mi invitación, una invitación al disfrute y al placer que genera el hacer con nuestras manos las cosas que vemos y tocamos. 

Laura

4 comentarios:

  1. Hola chicas, me parece muy interesante el artículo;con vuestro permiso lo comparto en mi blog.
    Saludos

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  2. Muy bueno, supo transmitir ese sentimiento que tenemos las que disfrutamos este trabajo.
    Leí el libro, muy bueno también. Las felicito por la investigación realizada.
    Mis saludos desde Buenos Aires
    Silvia

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  3. permisso para compartir en mi blog desde Brasil
    vi su ponencia en Congresso I. textil en Mexico en 2011 e me encantó muchissimo
    saludos
    BETE

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