viernes, 30 de diciembre de 2011

Café literario I

Con un poco de atraso, acá van algunas fotos del café literario en la ACJ.



Gracias a el entusiasmo de Virginia la bibliotecaria de la ACJ, sumado al apoyo de Karen y Nina, el café fue todo un éxito.
Hablaron la periodista Cristina Canoura, también Virginia Campbell del grupo UBUNTU y 3 de las autoras del libro.
Hubo varias intervenciones del público, aportando sus anécdotas y recuerdos que son siempre bienvenidos.



Luego brindamos y comimos algunos bocadillos dulces.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Café literario


El próximo 9 de noviembre a las 19 horas vamos a participar del Café literario que organiza la Asociación Cristiana de Jóvenes de Montevideo (ACJ). 
La propuesta vino desde la pequeña, pero muy  activa biblioteca que tiene la ACJ y nosotras aceptamos entusiasmadas.


¡Las esperamos!


Patrimonio +1


Fuimos invitadas a participar el 29 y 30 de octubre del evento Patrimonio +1 que realizan Montevideo Oeste y el pueblo Santiago Vazquez. Se realiza en la Rambla Costanera de
Santiago Vazquez, con una preciosa vista al Río Santa Lucía. 
Se respiraba campo, humedales y río...




El sábado hubo mucha actividad, puesto que fue la inauguración donde participaron niños y adolescentes de las ecuelas y liceos cercanos con demostraciones de canto, baile y teatro. Entre tanta actividad y gente, también nos visitó la Intendenta de Montevideo Ana Olivera, que fue de recorrida por allí y le obsequiaron un libro de Mantas Traperas :-)



Compartimos el espacio con mujeres rurales y mujeres artesanas de la zona que exponían y vendían sus productos.
Es un gran esfuerzo que hacen durante todo el año este grupo de vecinas de Montevideo Oeste. Son motores silenciosos que están ahí, al firme, moviendo los engranajes para que sucedan cosas.. como esta buena oportunidad.


domingo, 30 de octubre de 2011

Día del patrimonio y un taller de costura


El fin de semana pasado participamos con un taller de costura, demostrando una técnica de hacer mantas traperas. Fue en el castillo de Piria  (Piriápolis, Maldonado) en el marco del 3er. Encuentro de las Fibras Naturales.
Si bien el clima no colaboró, el castillo de Piria fue muy concurrido y nuestra propuesta también tuvo sus adeptas.
Luego de una breve presentación del libro Mantas Traperas, comenzamos con las instrucciones para el taller de costura.




El espacio era amplio, asi que dio bien para que cada una de las participantes se dedicara a buscar sus retazos, cortarlos, juntarlos, plancharlos, coserlos y de a poco ir armando su cuadrado.

Mucha concentración y manos en movimiento..


El resultado: 
¡unos cuadrados muy coloridos y ganas de seguir cosiendo!


jueves, 20 de octubre de 2011

Participamos Encuentro de las Fibras Naturales, 21 al 23 de octubre.

El Encuentro se llevará cabo el fin de semana en el Castillo de Piria en Piriápolis, Maldonado.
El domingo de 9 y 30 a 12 horas haremos un taller de costura demostrando una técnica para hacer mantas traperas. La participación es libre pero los lugares son limitados. Si quieren darse una vuelta pueden traer retazos, aguja, hilo y máquina de coser o solo las ganas de aprender.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Desde España

Hemos recibido un ejemplar de la revista Arte Patchwork Nº 19 de Junio  donde en la sección de crónicas han publicado Las Mantas Traperas del Uruguay, que grata sorpresa!
España es la tierra de las Almazuelas, y posiblemente algúna inmigrante española que vino en el siglo XIX para estos pagos, ya traía entre sus saberes el hacer mantas de retazos.


En el diccionario de la Real Academia Española, la palabra almocela (derivada de almozala o almozalla) significa "saco de lona o de arpillera que, relleno de paja u hojas de maíz, sirve de colchón a los jornaleros del campo", pero al buscar almozala, encontramos que este vocablo es de origen árabe y designa tanto un tapiz de plegaria, como una alfombrilla de oración, cobertor de cama, o tapiz o paño ornamental:


"Con la reconquista cristiana (en España) aquellos tapices abandonados se utilizaron para coserlos en mantas y cobertores para las camas que en el siglo X se denominaban almozalas en Castilla y finalmente aquellas labores artesanas que comenzaron por pobreza de medios reutilizando retazos de tela, derivaron hasta denominarse almazuelas. Existe constancia documental del uso del término en textos castellanos del siglo XVII."
Desde esos tiempos en que el Reino de Castilla expulsa a los "moros" de su territorio, estas alfombras o tapices de oración fueron adaptando su uso por pura necesidad, hasta convertirse en las almazuelas que tienen en la actualidad su mayor expresión en la zona de La Rioja en España. Más información sobre las almazuelas pueden vichar por aqui.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Jueves.. en Galería

Si, llegó el jueves, llegó setiembre y una estupenda nota de Pía Supervielle en Galería, la revista que viene con el semanario Búsqueda.


Se titula Pequeños retazos del alma, y trata (a raíz de la reciente publicación del libro Mantas Traperas), de  los grupos de mujeres que se reúnen a coser y hacer mantas de retazos, patchwork y quilting. La nota menciona también a Alison Schwabe artista textil Australiana que reside desde hace años en Montevideo y a Soledad Bervejillo quiltera uruguaya  desde hace más de una década.





De esa pasión por las telas, las texturas, los colores y el hacer cosas creativas con las manos que nos identifica y nos une a muchas de nosotras!

lunes, 22 de agosto de 2011

Ya era hora..


Si luego de unas demoras ya está a la venta el libro!
En Montevideo se puede encontrar en las siguientes librerías:

Afrodita, Alejanbdría libros,Book shop, Puro Verso, La librería, Libros libros, Edic. de la banda Oriental El Galpón, Entrelibros, América Latina, Libros de la arena, Linardi y Risso, Librería Museo Torres García, Yenny, Papacito, Pocitos Libros, Sitio del Lector (Geant y Portones), La Lupa libros.

No se dejen estar que  hay pocos!

sábado, 13 de agosto de 2011

Para los que no pudieron estar..

Aqui les dejamos las palabras escritas de lo que habló Cristina Canoura en la presentación del libro "Mantas Traperas" en Montevideo. 
Muchas gracias Cristina.


Gato con explicaciones, como dicen Les Luthiers

Como buen ejemplar del periodismo escrito, hago honor a mi oficio, es decir prefiero traer algo preparado y leérselos. Al principio me daba vergüenza no tener el don de la oratoria, como lo demuestran muchas personas. Esas presentaciones hilvanadas, coherentes, circulares, que apenas precisan un ayuda memoria. Hasta que un día, hace años ya, acá en Montevideo, si mal no recuerdo en el Teatro del Centro, la escritora chilena Marcela Serrano se declaró incapaz de hacer una presentación oral de su obra, sin el apoyo de un escrito y casi pidió disculpas por leerlo.
El año pasado, vi en la prensa similares declaraciones de la periodista argentina Leila Guerriero, de la que me he vuelto fanática lectora.
Así que si ellas dos perdieron el pudor de declararse apegadas a la letra impresa ¿quién soy yo para llevarles la contra? Ese fue mi previo gato con explicaciones, para poder entrar de lleno a hablarles de esta maravilla de libro de las Mantas Traperas.
Me gustó desde el principio la esencia de la investigación, el impulso de sus autoras y, finalmente, el producto final ya salido del horno. Atrae, atrapa, invita a leerlo y, lo bueno es que una puede hacerlo por etapas: un día mira las fotos, las caras de las artesanas traperas; otro día lee su nombre y sus historias. O al revés, empieza desde el principio y no para hasta llegar al final. De un tirón nomás.
Como parte de mi oficio, desde hace décadas incursiono en el que ahora se llama “periodismo con visión de género”. Este es mucho más que poner en femenino los sustantivos proclamados genéricos para dar visibilidad a las mujeres. Es algo así como hacer un agujero en la tierra con el dedo, escarbar hasta encontrarlas, para ubicarlas en su justo lugar.

Si los periodistas, hombres y mujeres, hicieran este ejercicio en su práctica cotidiana, descubrirían que también los vaivenes de la economía nos afectan especialmente porque impactan en la vida doméstica; que también hay mujeres economistas que pueden responder sus dudas y requerimientos; que también ocupan lugares de punta en el área de las tecnologías de la comunicación, en el turismo, en los parlamentos y universidades y, en el medio rural.

La esencia del periodismo es la información y la búsqueda de noticias y, lamentablemente, las mujeres sólo suelen ser noticia cuando son víctimas de violencia doméstica, cuando delinquen, cuando encabezan asaltos, cuando tiran a un contenedor a su bebé recién nacido.

Por eso, sentí como una victoria escribir sobre Las traperas para la agencia argentina de noticias con visión de género. Artemisa.  Para mí las traperas son las mantas, son estas cuatro mujeres que las rastrearon hasta encontrarlas y son las mujeres que las hicieron. Y claro que toda la suma era noticia.

Hace muchos años, concurrí a un sexto año de la escuela de mi barrio, la escuela Costa Rica. Hacía una nota rastreando opiniones de porqué las mujeres no aparecen en la historia de nuestro país. Los niños me dijeron cosas como: “nada importante habrán hecho”, o “si quieren aparecer que escriban su propio libro”.

Y acá estamos, con un libro propio. Si Paula, Cecilia, Virginia y Hersilia no lo hubieran escrito, las traperas, las mantas y las mujeres que las cosieron, no hubieran existido.

Por eso, pienso, el libro tiene valor porque no sólo rescata una tradición textil que estaba en vías de extinción sino también porque pone en primer plano a sus protagonistas. Y así aparecen Hilda, María Emiliana, Silvio, Blanca Angélica, Marta, Alba, Brenda, Yolanda, Cristina, Estela, Rocío, María Concepción, Auristela, Graciela, Alda Inés, Marta. Provienen de diferentes departamentos, cada uno tiene una historia trapera, algunas cincuentenarias, otras más recientes, todas con anécdotas de cobijo y abrigo. También rica y valiosa la experiencia de los grupos de mujeres de Los trapitos, en Colonia Valdense; en Colonia Miguelete, Villa La Paz, Aiguá, el Cerro, Pan de Azúcar.

Quiero creer que este ejercicio de rescate de la memoria textil de este país de inmigrantes, ha servido también para devolver la autoestima  a las dueñas de las manos que confeccionaron las traperas, aunque sus trabajos no sean estéticamente armónicos y combinen la silueta de una camiseta recortada por sus costuras con formas geométricas imperfectas.

Si todo esto se logró, el libro vale; pero además vale, porque fue escrito por 8 manos de mujeres de diferente origen y profesión, que consiguieron plasmar una narración fluida, sin cortes de estilo; porque fueron capaces de darle voz a mujeres, muchas de las cuales guardaron durante casi medio siglo traperas que sólo tenían significado para ellas mismas.

Si el dicho de que “viejos son los trapos” descalifica a la materia prima para rejuvenecer, apenas con palabras, a quien siente el peso de los años en el cuerpo y en el alma, la aparición de estas Traperas, nos cambia la perspectiva. Fueron hechas con trapos, sí, pero no envejecieron. Hoy nacen y re-nacen por gracia de las investigadoras y autoras del libro, para que todos nosotros conozcamos su historia.

Cristina Canoura

En Montevideo


La presentación en Montevideo fue el 5 de agosto pasado en la Alianza Francesa de Montevideo. A pesar de ser pleno invierno fue una linda noche estrellada y la concurrencia fue muy buena.
Cecilia fue la oradora del grupo y nos acompañaron en la mesa de presentadores la periodista Cristina Canoura y Silvio Marzaroli, uno de los entrevistados para el libro. Muy agradable escuchar a ambos, cada uno con sus visiones sobre un mismo libro y proyecto.



Al igual que en Colonia, fue para nosotras muy especial este momento, con mucho afecto de todos los presentes, con alegrías y sobretodo muy agradecidas.






lunes, 1 de agosto de 2011

En el aire

Esta tarde fuimos invitadas al programa "Nunca en Domingo" que conduce Elena Fonseca en CX22 Universal. Fue muy lindo compartir esa media hora de charla amena pero intensa con muchas preguntas e información. 
La grabación no la podemos poner aqui, pero les dejamos una fotito de celular que nos sacaron y autorizaron a colgarla en el blog.



sábado, 30 de julio de 2011

En Colonia del Sacramento


Ayer fue la presentación del libro Mantas Traperas en el Bastión del Carmen, en Colonia del Sacramento. Ya estabamos anunciadas en la prensa, la TV y en la cartelera del Bastión.



Llegamos a Colonia con llovizna y mucho frío, pero nos esperaban en el Bastión con muy buena disposición para darnos una mano en los detalles de armado, y ajustes para que todo saliera bien.
Fue una alegría cuando empezaron a llegar a la presentación las mujeres de los diferentes grupos que habíamos visitado en ese departamento: Colonia Miguelete, Colonia La Paz y Colonia Valdense. Algunas de ellas vinieron de lejos para acompañarnos y compartir ese momento. 
En la presentación estuvo como invitada Nelly, una de las protagonistas de las Ligas femeninas de Colonia que nos contó sobre su experiencia con las mantas.



Luego el brindis, que fue un disfrute y el momento de compartir recuerdos, risas, abrazos y mucha charla. 
 ¡Muchas gracias por acompañarnos!



miércoles, 20 de julio de 2011

Presentación en Colonia y Montevideo


Luego les avisaremos de la presentación en Maldonado, que será en agosto.
Esperamos que puedan ir  para compartir con nosotras ese momento!

martes, 19 de julio de 2011

primero una idea ahora un libro


En 2009 eramos un lote pensando en la loca idea de juntar historias en un libro. En 2010 nos quemamos las pestanhas para decifrar la manera de conseguir la financiacion. Luego nos enloquecimos coordinando, escirbiendo, negociando, transando hasta lograr llegar hasta hoy.

A bunch of us started to think about the crazy idea of collecting histories in a book. Early in 2010 there were fewer of us trying to figure out how to get hte project financed. Later we went nuts coordinating, writing, editing, compromising until we achieved the goal.
Posted by Picasa

sábado, 16 de julio de 2011

Finalmente...


EL LIBRO! si, luego de un mes de mucho trabajo, idas, venidas, vueltas, cambios, arreglos, arreglitos.. ¡al fin salió este lunes pasado el libro de la imprenta!
Una alegría inmensa poder ver, tocar y oler el libro nuevito, "recién salido del horno"


MANTAS TRAPERAS. Tradición textil en manos de mujeres.  
Paula Larghero, Virginia D'Alto, Hersilia Fonseca, Cecilia Jones
Montevideo, Doble Clic Editoras, 2011, 120 páginas.




Todavía no está a la venta, primero será el lanzamiento en Montevideo, Colonia y Maldonado, que ya les avisaremos, pero será a fines de julio, principios de agosto.

lunes, 16 de mayo de 2011

Armando las valijas.. para México



Vamos a estar representadas en el Congreso Internacional "Consideraciones entre el textil y la sociedad: una recapitulación" que se lleva a cabo desde el 16 al 19 de mayo 2011, en el Museo de Antropología de Zalapa de la Universidad Veracruzana, Xalapa, Veracruz, México.

Mañana disertará Virginia contando del Proyecto Mantas Traperas. Si quieren saber más, aqui les dejamos el link con más información sobre el congreso y disertantes ¡hay mucha cosa interesante! 

¡Suerte Virginia!





miércoles, 4 de mayo de 2011

Agujas... que tejen


Este aporte forma parte de las satisfacciones que hemos recibido en el curso de la investigación. Una historia personal y valiosa, hemana de muchas otras historias que con permiso de su autora  compartimos con ustedes..




TEJIENDO LA VIDA

Y  si me animara….
Si me animara a escribir, si me animara a tejer, si me animara a convocar a un grupo de mujeres…
Leo el libro que me prestó Ana Inés, El Club de los Viernes, 8 mujeres reunidas para tejer, 8 mujeres de vidas distintas, de edades distintas, reunidas los viernes a la tardecita en la tienda de venta de lanas de Georgia  una neoyorkina madre soltera, tejiendo. Aprendiendo a conocer las lanas e hilos, aprendiendo a poner puntos, a hacer lazadas, a tejer del derecho y del revés, punto santa clara o rulito como me enseñó Berta cuando era chica. Punto jersey, una carrera al derecho y otra al revés, una para abajo y otra para arriba, va y viene. Luego quizás una bufanda. Luego quizás un buzo. Dar forma.
Y mientras van tejiendo la vida, sus vidas. Yendo y viniendo uniendo los puntos formando una malla de lana o de hilo.  y me vienen tantas imágenes. Las redes… las cadenas ancestrales de mujeres. Las mujeres de mi familia, mi abuela Damiana , que en realidad era mi bisabuela, Berta la empleada abuela de mi casa infantil, mi madre Yoli, mi abuela Piti que pasó dos inviernos tejiéndome un buzo y al final lo logró, no era lo suyo, pero lo intentó y lo hizo. Otras mujeres hacían otras tareas, a  mi abuela Guega nunca la vi tejer pero ella cosía, sobre todo zurcía y cosía todas aquellas cosas que estaban descosidas, desde un trapo de cocina, a un dobladillo. Pero lo que más me impresionaba y lo que más me quedó era que zurcía medias, sí los agujeros de las medias, las papas de las medias.  A mi tía Marta, mi madrina, nunca la vi tejer, ni coser, ella cocinaba. La madre de Tono, Ana Hilda, ella era tejedora profesional, tejía para afuera, y hacía cosas bellísimas y perfectas. Tía Esther, a ella tampoco la vi coser, pero cocinaba como los dioses, no, como las diosas, era la mejor cocinera. Miriam que fue maestra, era muy intelectual, pero alguna vez tengo un vago recuerdo de verla bordando un babero de bebé o una camisita, con un bastidor en Pinamar. Quienes más? Ah sí mi tía Yaya, ella tejía muy bien y rápido, hacía buzos para todos sus hijos, mis primos, Guillermo, Fernando y Mariela. Mi tía Coca, tía abuela, hermana de mi abuela Guega, la mamá de papá, ella era muy tejedora y hacía crochet, el de antes, carpetas redondas, ovaladas, rectangulares,  grandes y chicas, alfombritas en espiral de colores, fundas para almohadones. A veces pienso que me hubiese gustado ser de la época de mis abuelas y bisabuelas, vivir su mundo, haber sido educada en un Convento como Abuela Damiana y su hermana Tía Esther la del Cerro. Esas manos tan mágicas, tejiendo y creando las cosas más bonitas, suaves y con esa textura y fragancia de hogar. Con flores de lavanda en los roperos, envueltas en bolsitas de tul y atadas con una cinta bebe. O con coquitos de eucaliptus sueltos por ahí en los estantes. No sé que añoro, si el calor hogareño de la niñez, en donde todo era fácil, y parecía posible. Crecé, crecé, este es el mundo adulto. No todo es posible, y te pegás cada coscorrón! Elena mi suegra también tejía y lo hacía muy bien. Luego cuando su enfermedad avanzó y la fue haciendo olvidar de todo, menos de pintarse los labios, fue perdiendo la habilidad, o el gusto por tejer y empezó a tejer sueños en su mundo no compartible.



Hay veces en la vida que a uno se le escapan los puntos muy seguido, o que no sabe que está tejiendo, nada toma forma, todo queda por la mitad, pedazos de bufandas a medio tejer unidas a una madeja marrón, un enterito azul de bebe que nunca terminé.
Pero también hubo momentos de tejer cosas bellas: el vestido celeste que le hice a Lucía cuando cumplió los 2 años, con pecherita blanca con una niñita y un varón a cada lado, todo tejido, no bordado, con terminaciones en crochet. Qué logro! Y Lucía estaba tan linda. Después lo heredó Vicky y también estaba preciosa con ese vestido y su trompita.
Los varones me agarraron cansada, creo que nunca les tejí nada.
A Gustavo le tejí una campera de lana mechada del gris al blanco, también quedó preciosa, con un cierre adelante. La tejí casi toda en una Semana Santa en Piriapolis. Y la usó tanto. No sé que habrá hecho, seguramente la tiró.
Tejiendo la vida, tejiendo el amor. Porque tejer es amar. Cuando uno se pone un buzo o un saco o una bufanda o un chal, que te hicieron para vos, es como que esa persona que lo hizo, te abrazara.
Te pones el buzo y te sumergís en el abrazo, en el calorcito del amor, en el abrigo, en el cuidado, en la protección.
Les tengo que tejer un buzo a mis hijos, para que sientan ese abrazo mío cuando yo no este presente para dárselos.
Recuerdo un saco que me tejió mamá, un saco de lana mechada color celeste piedra y tenía unas mechitas de hilitos de colores, blancos, rojos, amarillos, que le daban un brillito. Tenía un gran cuello, y se prendía cruzado con cuatro botones en la panza. Yo estaba gorda y la verdad que el saco me hacía más gorda aún. No se diría precisamente que me favorecía, pero a mi no me importaba nada. Me lo ponía todo el tiempo, porque me lo había hecho mi mamá, y al ponérmelo sentía su abrazo, su calor, que siempre extrañe tanto.
Tejer no sólo es cosa de mujeres, a veces también de hombres. Jorge, mi amigo hermano mayor de la vida, esposo de Dolores, mi hermana de la vida, cuando estuvo en el “hotel” como decía en broma, en el Penal de Libertad, en los años de la dictadura, también tejió, gorros, bufandas, y hasta un buzo. Cuantos hombres allí presos, siguieron tejiendo la vida también con lana y agujas. En mi trabajo en aquel momento , Beatriz, me jefa en personal, traía cosas hechas por los presos del Penal para venderlas, y recaudar fondos para algunas necesidades de ellos o de sus familias. Esos gorros, tejidos por hombres, tenían algo especial, tenían la forma de la resistencia hecha vida, traían consigo ese mensaje de no rendirse, de seguir viviendo, de sostener la esperanza.
Otro hombre que tejió fue Walter Venencio, ese músico tan maravilloso, tan creador, que creó las canciones de niños más lindas, y tan atormentado por la vida, que un día desapareció sin dejar rastros. Se Había tejido un buzo, también de lanas mechadas blanco con rojo, con azul. Me parecía tan entrañable, esa capacidad de amar, esa paciencia, de armar de un hilo una prenda, punto por punto, hilada por hilada, darle la forma, y tener la hombría de ponérselo y lucirlo con orgullo.
No,  tejer no sólo es cosa de mujeres. Sí es femenino, porque es creación, es paciencia, es nutrición, es espera, y esperanza, es trabajo y tiempo, es materia y espíritu. La madeja, las agujas, y las manos que con sus movimientos van tejiendo, y dando forma hasta parir la obra.
Es sostener esa incertidumbre cuando aun no hay forma de nada, cuando apenas es un rectángulo y aún no se vislumbra el final. Es proceso, es paso a paso, es punto a punto, así como la vida, y luego sí unir las partes y dar la forma final y  ¡He aquí el suéter! Yo lo hice. Yo lo logré,  yo sostuve la incertidumbre, tuve fe y esperanza y llegué a crear algo hermoso. Ahora lo miro y lo disfruto.
Mañana compro otra lana y empiezo otro, quizás esta vez vaya a ser….
 
                                                                                                Mónica Ottado Gaudino






viernes, 29 de abril de 2011

Dando la nota..


Unos días atrás vino por casa la periodista y escritora Cristina Canoura, para hacernos una nota. Ella se había enterado del proyecto nuestro, le entusiasmó y quizo conocernos. 
Asi que la esperamos las 4 para  pasar una tarde de  mucha charla, té humeante y torta de peras.. 
     
                                                    ¿El resultado?  


Esta estupenda nota que se publicó en  Artemisa Noticias de Argentina: 

http://www.artemisanoticias.com.ar/site/notas.asp?id=42&idnota=7447
  



jueves, 28 de abril de 2011

En abril..

Llegaron las tangerínas, llegó el otoño y nosotras llegamos a la etapa de procesar todo lo que hemos recorrido hasta ahora! Fueron horas de ruta compartidas, horas de entrevistas, miles de fotos, muchos cuentos y más anécdotas, pero sobretodo vivencias que enriquecen y de las que hemos también aprendido  montones!




Comenzamos por sacar punta a los lápices y brillo al teclado.. cuesta empezar, pero una vez que se empieza, las páginas van saliendo..